IIntermundo Blog 24/06/2012. Aun contra el discurso oficial, las empresas trasnacionales se llevaron una buena parte de los convenios que unen a Ecuador con Venezuela. Más de la mitad de los 27,5 millones de barriles de diesel, nafta y otros combustibles, que Pdvsa envió a Ecuador entre 2009 y 2011, fueron previamente comprados en el mercado internacional.
Ecuador y Venezuela acaban de prolongar su convenio petrolero. Poco después de que Rafael Correa asumiera la Presidencia en 2007, Pdvsa empezó a procesar crudo ecuatoriano a cambio de un intercambio por otros derivados, que prometía el fin de los intermediarios. En esta historia, sin embargo, las trasnacionales también han comido del Socialismo del Siglo XXI.
De acuerdo con las facturas que Petróleos de Venezuela consignó en Quito desde 2008 y que habían estado archivadas hasta entonces, 53% de los despachos que envío a Ecuador fueron adquiridos en terceros países. Y 39% incluso fueron comprados directamente a los intermediarios, que originalmente motivaron a los presidentes Hugo Chávez y Rafael Correa a pactar el Convenio de Intercambio de Crudo por Derivados, que desde hace más de cinco años hermanan a sus gobiernos.
Contra los revendedores
Hace rato que Correa le declaró la guerra a los traders del petróleo. Seguro de que se aprovechan de las riquezas de los pueblos, al llegar al poder habló del fin de una larga noche neoliberal en la que dormía Ecuador.
Y para que no quedaran dudas, el 16 de enero de 2007, en su primer día como presidente, se le vio estrenándose al lado del primer mandatario nacional, Hugo Chávez, firmando un convenio que ofrecía, 100.000 barriles de crudo al día, a disposición de las refinerías de Pdvsa, a cambio del equivalente en gasolina y otros combustibles necesarios para abastecer la demanda interna de su país.
Chávez y Correa ese día se dieron la mano. Salieron al balcón del Palacio de Carondelet; saludaron juntos a la masa que celebraba el nuevo gobierno en el centro de Quito y, de la misma manera, acordaron el final de los revendedores del petróleo. Al menos en este lado del mundo.
El corolario de esta historia indica, más de cinco años después, que Pdvsa recurrió a otras empresas privadas para cumplirle al amigo. Casi 14,7 millones de los 27,5 millones de barriles, que el Gobierno nacional envió a los puertos de Ecuador, nunca salieron de las refinerías de Petróleos de Venezuela. Se trata de una serie de despachos valorados en casi 947 millones de dólares, en los que hubo comisiones y porcentajes para las mismas empresas trasnacionales que originalmente dieron pie a la alianza entre Caracas y Quito.
Buscaron nafta en Letonia
No es la primera vez que saltan dudas alrededor de los acuerdos de ambos países. La prensa ecuatoriana ha venido advirtiendo que las trasnacionales también participaron en el pacto de Chávez y Correa. Ahora, de cualquier forma, no se trata de declaraciones extraoficiales filtradas por terceros. A través de las facturas y actas confidenciales que Pdvsa consignó en Quito desde 2008 hasta el año pasado, ahora queda claro que en la Revolución Bolivariana de Venezuela y la Revolución Ciudadana de Ecuador, hay espacio para las grandes trasnacionales.
Para abastecer el mercado ecuatoriano con 263.500 barriles de nafta catalítica, en 2009 Pdvsa tuvo que importar hasta de Arabia Saudí un envío valorado en 25,6 millones de dólares. El recibo número 522071-1 indica que recurrió el 14 de junio de ese año a la empresa ExxonMobil, con quien ya enfrentaba varios casos de arbitraje internacional, para enviar la carga de Yanbú, el puerto más grande del mar Rojo, a las costas de La Libertad, en el Pacífico ecuatoriano.
El de Arabia Saudí no es, de cualquier forma, un caso aislado: entre 2009 y 2011 Petróleos de Venezuela envió a Ecuador nafta y gasoil de coordenadas tan distantes, que van desde Canadá y Estados Unidos, hasta Bélgica, Holanda, Francia, Italia, Inglaterra y Letonia.
Ya a finales de los 80 Pdvsa había acudido al mercado de combustibles de Arabia Saudí. El profesor de Economía Petrolera de la Universidad Central de Venezuela, Rafael Quiroz, advierte que entonces compraron insumos para abastecer las refinerías que el país tiene en Alemania, pero agrega que esta es la primera vez que quedan registros de despachos adquiridos en el otro lado del mundo, para enviarlos a destinos como Ecuador.
Ramírez está satisfecho
Se trata de una triangulación, dijo el ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez el pasado 17 de abril, semanas antes de que recibiera a su homólogo ecuatoriano en Venezuela, para renovar el intercambio que hace más de cinco años hermanan a Quito y Caracas. "Agarramos su crudo, lo valorizamos bien, se vende y buscamos los productos que ellos necesitan, de las calidades que piden".
En rueda de prensa, mientras presentaba el último estado financiero de Pdvsa, Ramírez dio un balance positivo de la sociedad con Petroecuador. "En el momento que inició el convenio Ecuador estaba siendo sujeto de los traders, que le pagaban muy poco por su crudo Napo y le cobraban muy caros los productos", aseguró. "Eso ha mejorado muchísimo para ellos, nosotros los hemos ayudado, han fortalecido sus capacidades y estamos intercambiando cerca de 60.000 barriles por día actualmente".
Lo que no dijo Ramírez ni en esa ni en ninguna otra oportunidad es que para cumplir con su parte, Venezuela ha tenido que apelar a los mismos traders que tanto evitaron en Ecuador. Y no se trata de cualquier empresa trasnacional, sino de gigantes de la talla de Glencore y Trafigura, de quien el propio Correa llegó a advertir -en uno de sus discursos- que respondía a "grupos mafiosos".
En 2009 fue el cambio
Los primeros cargamentos que el Gobierno nacional envío a los puertos de Ecuador durante 2008 salieron de Amuay, Punta Cardón y otras instalaciones que Pdvsa tiene en Curazao. Salvo unos pocos casos aislados, durante todo ese año el convenio funcionó como lo soñaron Chávez y Correa.
En 2009, sin embargo, algo cambió. Justo después del recorte de producción de la OPEP, las expropiaciones en el sector petrolero y la caída del el producto interno bruto petrolero, fueron menos comunes los buques que salieron desde las refinerías de Petróleos de Venezuela. Entonces Pdvsa compró derivados a otras empresas estatales como Petrobras y Petrochina, pero sobre todo a firmas privadas. De hecho, casi 80% de las compras externas fueron adjudicadas a Glencore y Trafigura, dos de los gigantes de las materias primas.
Los orígenes de Glencore se remontan a Suiza en 1974 y desde entonces, sus socios han sido acusados en Estados Unidos por fraude fiscal y vínculos comerciales con Irán. La firma holandesa Trafigura, por su parte, tiene casi 20 años menos pero eso no le ha impedido multas y escándalos por verter residuos tóxicos en Costa de Marfil, cuyas consecuencias se vieron en el año 2006 con 15 muertos y 100.000 personas más afectadas por quemaduras y otros daños.
Esas empresas también tienen historia en el territorio nacional. A los representantes de Glencore se les investigó en Argentina por una red de extorsión entre Buenos Aires y Caracas, que hace dos años denunció Eduardo Sadous, quien fue embajador de Argentina en Venezuela en tiempos del ex presidente Néstor Kirchner.
La representación de Trafigura en el país, por su parte, estuvo a cargo del empresario Wilmer Ruperti, cuya fortuna se multiplicó desde que puso su flota de buques a disposición de Pdvsa durante el paro petrolero de diciembre de 2002 y enero de 2003.
A pesar de la retórica...
En Ecuador, sin embargo, Trafigura nunca gozó del visto bueno de Correa. Al menos eso dijo el 17 de enero de 2008, cuando la relacionó con "grupos mafiosos" de la oposición ecuatoriana. Sin mencionar su nombre directamente, ese día se refirió a ella advirtiendo que su gobierno había afectado intereses de poderosas compañías "que han comprado a medio Petroecuador para que sean los perros guardianes de sus intereses".
A pesar de la retórica y la política, Trafigura ha sido la empresa más beneficiada en las triangulaciones de ambos países. Pdvsa puso en sus manos una serie de envíos que suman casi 380 millones de dólares, de los cuales cobraron un porcentaje que no precisan las facturas que consignaron en los puertos.
Uno de los ex funcionarios de Pdvsa que participaron en el convenio hasta 2009, Dorian Romero, señala que la limitada capacidad de refinación que ha venido mostrando la industria venezolana obligó a diseñar una operación más compleja de lo que se había planteado políticamente. "Los traders eran cuestiones netamente comerciales porque a veces no se tenía el producto", acota desde Ecuador. "Significó más trabajo y exposición pero en ningún momento algo significativo que Pdvsa no pueda manejar con su poder financiero".
Reclamos, multas y retrasos
Fuera de las cámaras y los micrófonos, en los círculos petroleros destacan que mientras los precios del petróleo caen, Pdvsa aumenta el número de barriles que cobra por intercambio de productos. Según sus últimos estados financieros, la compañía no cobró en efectivo 43% de los 3,13 millones de barriles que produjo cada día de 2011, y entre ellos hubo una pequeña porción que correspondía a Ecuador, cuyo convenio totaliza desde 2008 un intercambio de 4.294 millones de dólares en productos derivados.
Eso sin contar multas. Petroecuador formuló quejas y recargos a sus homólogos venezolanos, por mala calidad en algunos de los combustibles que recibieron, así como por retrasos en cuanto al transporte y la llegada de los despachos. Lo indican las minutas de la reunión número 32, que representantes de ambos países celebraron en Ecuador el 29 de octubre de 2010.
Las actas de esa y en otras reuniones celebradas en marzo y noviembre del año pasado, también revelan que a contracorriente de todos los convenios comerciales del mercado global, en este convenio el flete corrió por cuenta de Pdvsa.
El analista petrolero ecuatoriano, Fernando Villavicencio, advierte que determinar la pérdida o la ganancia de las empresas estatales s caer e el tereno de las especulaciones. Desde las primeras reuniones, Petroecuador y Pdvsa acordaron mantener una política de libros abiertos, pero en la práctica los detalles del intercambio han sido confidenciales. Ni la Contraloría General del Estado ecuatoriano ha publicado conclusiones sobre las auditorías que desde hace dos años abrieron al respecto.
"La falta de información de Pdvsa sobre el precio al que vendió nuestro petróleo queda en evidencia en la minuta número 10 de una reunión que celebraron en Caracas el 13 de noviembre de 2007", dice Villavicencio. "Frente a este elemental requerimiento, manifestaron que no se puede dar información de las licitaciones".
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